El envase que marcó a toda una generación: la historia detrás del clásico Pelón Pelo Rico

En la historia de los envases en México, pocos han alcanzado el nivel de reconocimiento del clásico Pelón Pelo Rico. Más que un dulce, se convirtió en un ícono cultural que todos hemos disfrutado alguna vez. Detrás de ese envase que millones de mexicanos identifican está la experiencia de Oroxco, empresa que desde sus inicios ha sido parte fundamental en la creación de soluciones innovadoras para la industria de alimentos y confitería.

El diseño detrás de un ícono

Su diseño integra varias piezas que trabajan en conjunto: el envase principal, que contiene el producto; la cabeza reticulada, que da el efecto característico del “cabello” al salir el dulce; el émbolo, que empuja el contenido hacia arriba; y los puntos de apoyo, que equilibran la estructura para que el mecanismo funcione de manera práctica y segura. Cada detalle fue pensado para crear una experiencia lúdica y única, convirtiendo al envase en tanto parte del producto como de la diversión.Este caso de estudio refleja el ADN de Oroxco desde sus orígenes: resolver retos creativos y técnicos para dar vida a soluciones que perduran en el tiempo.

“El envase de Pelón Pelo Rico no fue un diseño cualquiera: representó un reto de ergonomía, funcionalidad y experiencia de usuario. Se trataba de crear un empaque que no solo protegiera el producto, sino que lo transformara en parte de la experiencia de consumo.”

Evolución del clásico

Además del clásico envase de 35 g que todo México reconoce, en Oroxco desarrollamos nuevas presentaciones para ampliar la experiencia: una versión más grande de 100 g y una más pequeña de 15 g. También colaboramos en la fabricación del envase de Pelón Pelonetes, reafirmando nuestra capacidad de diseño y producción para marcas que buscan soluciones innovadoras y memorables.Y pese a que con el tiempo el enfoque de la compañía se ha expandido hacia nuevas áreas como la industria alimentaria, bebidas, retail y entretenimiento, cada vez con menor participación en la confitería, el envase de Pelón Pelo Rico concebido en 1985 sigue en producción. Más allá de su funcionalidad, hoy representa un legado con un profundo valor histórico y emocional para Oroxco: un ejemplo vivo de lo que significa diseñar con propósito, creando envases que cuentan historias, construyen experiencias y se convierten en parte de la cultura.